Manifiesto por una informática digna


Por una informática digna:

Manifiesto por una informática digna

Manifiesto por una informática digna

Todo el mundo es consciente de la creciente dependencia de la sociedad hacia los sistemas informáticos, los problemas con estos sistemas se publican en prensa casi a diario. Ello ha llevado a la creación de distintas leyes como la de firma electrónica (59/2003) y la de acceso electrónico de los ciudadanos a los servicios públicos (administración electrónica) (11/2007). Aún más, el tratamiento automatizado de datos personales es tan sumamente delicado que existe una Ley Orgánica de Protección de Datos (15/1999), para garantizar y proteger las libertades públicas y los derechos fundamentales. Incluso la Ley de Infraestructuras Críticas (8/2011) establece el sector TIC como crítico para la seguridad. Aún así la Sociedad no tiene a quién pedirle responsabilidades cuando algo falla, a diferencia de lo que pasa con otras profesiones como la Arquitectura, la Ingeniería Industrial, etc. Los Ingenieros Técnicos en Informática, como el resto de ingenieros en las materias de su competencia, somos los mejor preparados por nuestras universidades para asumir esa responsabilidad, y el actual Gobierno nos la niega, dejando a la Sociedad indefensa.

Esta responsabilidad civil debe tomar la forma de atribuciones profesionales en ámbitos como el tratamiento automatizado de datos de carácter personal, la auditoría, peritación, consultoría y el visado de proyectos de ingeniería informática. No se trata de exigir privilegios para una “casta profesional” privilegiada sino que tanto los profesionales como sus clientes tengan los mismos derechos y deberes legales que en el resto de los ámbitos de la ingeniería en España.

La Ingeniería Técnica en Informática está regulada por la Ley 12/86 sobre regulación de las atribuciones profesionales de los Arquitectos e Ingenieros Técnicos, junto con las demás Ingenierías Técnicas. Sin embargo el Gobierno se niega a reconocerlo y a asignarle atribuciones profesionales concretas. De la misma forma se niega a regular la Ingeniería Técnica en Informática, lo que significa que cualquiera puede realizar el trabajo de un Ingeniero Técnico en Informática, sin acreditar ninguna cualificación y, lo que es peor, sin que el consumidor pueda distinguir entre un profesional cualificado y uno que no lo está.

El Gobierno ultimó la modificación de la legislación referente a profesiones reguladas y la prestación de servicios profesionales, adaptándola a las directrices europeas. El Gobierno puso este proceso, denominado Transposición de la Directiva Europea de Servicios, como excusa para no regularnos. Sin embargo, pese a estar el proceso plenamente concluido, el actual Gobierno sigue también sin regularnos, negando toda interlocución y saboteando todas las iniciativas parlamentarias llevadas a cabo para subsanar esta carencia de una vez por todas.

El no estar regulados profesionalmente se usa como excusa para no regular académicamente nuestra profesión. No obstante, el Ministerio de Ciencia e Innovación y las universidades españolas (a través de la CRUE), trabajó para avanzar en esta regulación. Elaboró fichas que protejan la identidad de nuestra profesión en los nuevos planes de estudio de Grado en Ingeniería Informática. Pero sólo a través del proceso de regulación profesional se podrá proteger realmente a nuestra profesión en igualdad con el resto de ingenierías ya que el cumplimiento de esta ficha por parte de las universidades es voluntario y ya aparecen numerosos títulos de grado en ingeniería informática que no acreditan el cumplimiento de dicha ficha, lo que en la práctica supone el desmembramiento de las titulaciones de informática.

La Ley 21/2009, de 4 de diciembre, de creación del Consejo General de Colegios Oficiales de Ingeniería Técnica en Informática señala en su disposición adicional segunda que los ingenieros técnicos en informática debían estar legalmente representados en el Consejo Asesor de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información (CATSI) en un plazo no superior a 6 meses. 6 años después los ingenieros técnicos en informática siguen sin estar representados en el CATSI.

Visto que el Gobierno no duda en vulnerar su propia legislación se ha procedido a denunciar el caso ante la Comisión Europea, la cual ha requerido información a España y elabora ya un dictamen jurídico vinculante sobre si la profesión de ingeniería técnica en informática es ya una profesión regulada y se le deben aplicar las directivas europeas existentes en ese sentido.

Por todo ello:

  • Exigimos que se cumplan las leyes europeas y que la profesión de ingeniero técnico en informática sea considerada una profesión regulada a efectos de reconocimiento de cualificaciones profesionales.
  • Exigimos que se cumplan las leyes y estemos representados legalmente en el Consejo Asesor de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información.
  • Exigimos igualdad de derechos y deberes con respecto al resto de ingenieros españoles. ¡Somos ingenieros y cualquiera que lo dude es un necio!
  • Exigimos que en base a la regulación profesional mencionada, se aprueben como Ordenes Ministeriales de obligado cumplimiento, fichas de competencias para los Grados de Ingeniería en Informática en base a la recomendación de ficha aprobada por la Secretaría General de Universidades.
  • Exigimos que se regule la profesión del ingeniero técnico en informática español en base a:

a) Son “actividades que afectan directamente a la seguridad física o económica de personas físicas o jurídicas, a la seguridad nacional o al medioambiente”.

b) El acceso a cada una de las actividades que forman la profesión la otorgará una única cualificación profesional.

c) Las cualificaciones profesionales no deben ser exclusivas de una única titulación académica.

d) La posesión de una cualificación se acreditará mediante un mix de titulación, experiencia profesional acreditada y/o examen de aptitud.

e) La pertenencia a un colegio profesional de ingeniería técnica en informática sólo será obligatoria para el ejercicio de actividades reguladas.

d) Orientación al modelo anglosajón de organización profesional existiendo 3 categorías profesionales generalistas con pasarelas entre ellas: técnico, ingeniero y doctor/investigador.